Uno de los mercados imperecederos, siempre se necesitan coches, y siempre se están renovando. Una competencia salvaje por tener las mayores ventas obligan tanto a diseñadores como a publicistas a agudizar su ingenio, yo no diré nada de la parte de diseño ya que esa tiene su mérito (salvo por las compañías que adoptan coches de otras firmas con pequeños cambios estéticos para sí mismas).

En cambio sí estoy en grave desacuerdo con la publicidad, en concreto con esos anuncios que te dan a entender cosas que no son verdad. Cada marca intenta que al ver la publicidad de su coche el que lo mira sienta que le hablan solo a el, que es especial, tanto la persona como el coche, y no es así, todo es psicología aplicada al marketing, por que cuando sales a la calle y dejas de tener el concepto del vehículo en la mente mientras recuerdas la musiquilla del anuncio que acabas de ver te das cuenta de que ese coche no es tan especial como te intentan hacer creer.

Hablan de vehículos superventas en la publicidad como si fueran coches únicos, insuperables, te muestran las “locuras” que podrías hacer con él, rodando solitario por paisajes de infarto, sólo tu y la carretera más revirada, y cuando lo estas viendo te imaginas al volante de ese coche, piensas que sois una unión perfecta de hombre y máquina, inigualable y especial. Más tarde das una vuelta con tu coche recién adquirido y te das cuenta de que sin la música instrumental y los efectos de luz el coche ya no es tan espectacular, más aun teniendo en cuenta que en la publicidad aparecen siempre las versiones más equipadas, y esos tapacubos que calzas no quedan tan bien como las llantas de aleación que viste.

Además compruebas que no eres único, ni mucho menos, en tu misma calle hay tres iguales, en tu trabajo lo tienen cinco compañeros, y tres amigos tuyos están pensando en comprárselo también, hasta que tu coche pasa a formar parte del mobiliario urbano, como un autobús o una camión de transporte, visto uno vistos todos. También te intentan engañar con el comportamiento del coche, le dan un toque “deportivo” con alguna rejilla metalizada o un inútil spoiler junto con anuncios llenos de buenas tomas aceleradas y unos mensajes tipo “deportivo y urbano” que convencen al personal. En mi opinión esto sólo provoca que la gente sobrevalore las cualidades de su coche, en una época en la que los turbodiesel están en auge a muchos les gusta pegar buenos acelerones y mantener exageradas velocidades de crucero por vías interurbanas (las de fuera de la urbe, para los que no lo recuerden), para llegar después a un bache pronunciado, una curva demasiado cerrada o un imprevisto y comprobar que lo que parecía un Ferrari barato hace un momento ahora solo es un carricoche de minúsculas ruedas a demasiada velocidad sin control posible.

Por suerte existen lugares en los que puedes realmente saber de que esta hecho el coche que te gusta, y esos lugares son las publicaciones sobre el motor. Unas mejor que otras destripan y prueban los coches, dejando claro que clase de máquina es y lo que puede hacer, incluso suelen venir gráficas de los coches más vendidos, por si lo que buscas es exclusividad.

En mi opinión la gente abusa de la compra de vehículos nuevos, es una fiebre parecida a la que existe con la propiedad de la vivienda, sólo que en este caso trasladado a la obsesión por estrenar coche, con el incremento económico que supone. Todas esas personas que a la hora de elegir coche solo miran en las páginas de vehículos nuevos están dejando de lado un increíble abanico de posibilidades que hace tal vez 8 años eran ya muy buenas, y solo se guían por lo que se ve en la publicidad de la televisión, radio y prensa, no seas tu otro producto en cadena.

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